
Dios de la Luna
Tsukuyomi es el kami de la luna en la mitología japonesa y la religión sintoísta. Su nombre se interpreta generalmente como un compuesto que significa «lectura de la luna» o «conteo de la luna», aunque una interpretación alternativa lo vincula a «noche de luna» y «observar». El sufijo honorífico -no-Mikoto, que puede traducirse aproximadamente como «el Grande», se añade habitualmente a su nombre en contextos rituales.
Es reconocido como una deidad masculina, lectura respaldada por el Man'yōshū, que lo denomina Tsukuyomi Otoko, es decir, «el hombre que lee la luna». Su existencia está documentada en el Kojiki y en el Nihon Shoki, que ofrece la variante Tsukiyomi. Se le venera en importantes santuarios, entre ellos el Santuario Tsukuyomi asociado al Ise Jingū.
Entre los grandes kami nacidos del ritual de purificación de Izanagi, Tsukuyomi forma una tríada de divinidades fraternas junto a Amaterasu, la diosa del sol, y Susanoo, el dios de la tormenta. El Nihon Shoki recoge también una grafía alternativa de su nombre con el significado de «arco lunar», que refleja las asociaciones poéticas que la luna tenía en el Japón antiguo.
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