
Deidad de la protección, la guerra y la riqueza
Guardián blindado del norte y dispensador de fortuna, Bishamonten (Vaiśravaṇa) es una deidad budista venerada en Japón. Como uno de los Cuatro Reyes Celestiales y miembro de los Siete Dioses de la Suerte, protege el Dharma y concede la victoria.
Originario del rey yaksha indio Vaiśravaṇa, llegó a Japón vía China y Corea con el budismo temprano (siglos VI–VII). En los templos aparece como Tamon-ten, el Shitennō del norte: un guerrero severo con armadura de estilo chino, pisoteando a un demonio, con una lanza en una mano y una pagoda en miniatura en la otra. La lanza somete al mal; la pagoda es el tesoro del Dharma cuyas bendiciones distribuye. Desde la era Heian hasta la época samurái, los guerreros rezaban a él por suerte en el campo de batalla, mientras que los ritos esotéricos Tendai y Shingon lo invocaban como un protector poderoso. Centros destacados incluyen Kurama-dera en Kioto y Zenkoku-ji (Kagurazaka) en Tokio.
Hoy se le busca para protección, éxito competitivo y prosperidad empresarial, especialmente en el primer Día del Tigre del año (Hatsu Bishamon). También participa en las peregrinaciones de Año Nuevo de los Shichifukujin. Fiero pero benéfico, une la protección con la buena fortuna.
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